Hoy se cumple el 50 aniversario de una marca de la cual se puede hablar mucho, desde diferentes perspectivas. Algo que siempre me ha parecido muy bonito y también curioso, he visto como guatemaltecos y salvadoreños discuten entre sí reclamando el origen de Pollo Campero. La marca nunca ha salido a hacer aclaraciones, porque en realidad en El Salvador abrió el primer Campero tan solo unos meses después de la apertura del primero en Guatemala. Así que, para fines prácticos, podemos decir que es tan chapín, como chero. El año clave fue 1971.

Otra cosa que me encanta, es ver la empatía y conexión que genera el personaje de Pollito Campero. Nosotros que tenemos más de 12 años trabajando para esta gran marca, somos testigos de que, en los eventos, la gente hace cola para tomarse un selfie con Pollito. ¿Has visto que eso pase con algún personaje de otra marca?, yo no.

Campero logra ese efecto, el mismo que el de las colas fuera de sus restaurantes, el de miles de llamadas al mismo tiempo para pedir a domicilio y el del viajero que lleva su caja de Campero en las piernas como si llevara un tesoro.

Ese es el efecto de una rockstar brand, la máxima categoría que la gente de marketing podemos otorgar a una marca. Campero es una de esas pocas marcas que dejaron de ser de sus dueños, porque pasaron a ser de la gente, porque trascendieron en el tiempo.

Son cincuenta años de ver llegar a familias y grupos de amigos a celebrar sus momentos más valiosos. No me lo estoy inventando, esas mesas son testigos de pedidas de mano, de graduaciones, de cumpleaños, de cierres de negocios y muchos otros más.

Cuando una persona va a recibir a un ser querido de visita, con gran orgullo le dice “al primer lugar al que te voy a llevar es a Pollo Campero”, ¿o no es cierto? Y si hablamos del que regresa después de un buen tiempo, pues de La Aurora a Campero, directo y sin parar.

Siento una gran admiración por todo lo que han hecho, mantener una marca en ese nivel de relevancia por cinco décadas, no es fácil, y si se ha logrado es porque hay un equipo de trabajo que siempre ha mantenido la pasión por innovar.

Yo era feliz de niño cuando iba a Campero de la zona 9, y ahora soy feliz llevando a mis hijos al de Fraijanes. 40 años de diferencia entre un momento y otro, el resultado, el mismo. ¿Cuántas marcas logran eso? …no muchas.

De esos 50 años, en Doblevía tenemos el privilegio de haberlos acompañado por 12 años hasta ahora, y esperamos que sean muchos más. En nombre de todo nuestro equipo, quiero felicitar a todo el equipo de Pollo Campero por este gran momento que están viviendo. Los conozco bien, sé que se sienten muy felices y orgullosos, y créanme que se lo merecen.

Hemos tenido la suerte de trabajar con ustedes y hemos aprendido mucho. Siempre hemos sabido que tenemos un gran compromiso por todo lo que representa una marca, que ustedes nos han hecho sentir que es nuestra también.

Felicidades a todo el equipo de Pollo Campero por estos primeros 50 años, que se cumplen en el mejor momento, en la celebración de los 100 años de Corporación Multi Inversiones.

Sinceramente,

Carmen, Cindy, Ana Elisa, Karina, Laura, Eva, Julie, Carol, Jesús y Alejandro.