Hoy en día es muy común escuchar este término, que no es más que la ya conocida Responsabilidad Social Empresarial o RSE, la cual cobró auge en el país, aproximadamente hace 10 años.

Esta práctica es una forma de dirigir las empresas, basada en la gestión de los impactos que su actividad genera sobre tus clientes, empleados, accionistas, comunidades y la sociedad en general.

Pero, te has preguntado ¿qué beneficios trae realizar esto en tu empresa? Aquí te comparto lo más destacado:

  • Valor de imagen y de la marca: las prácticas de RSC agregan valor a los negocios de la empresa, lo cual es positivo, pues es un diferenciador potencial para las estrategias de negocios.
  • Permanencia de los empleados y mejor capacidad de contratación: las personas admiran a las empresas que valoran a sus empleados, que les brindan apoyo y ayuda continua, aun en momentos difíciles.  Además, los empleados se sienten más motivados y a gusto con el comportamiento de dicha empresa como tal.  Esto estimula a que los empleados permanezcan en la empresa y valoren su empleo.
  • Mayor lealtad del consumidor: un consumidor contento y satisfecho, es un consumidor leal. Esto se traduce a que, si un cliente conoce que la empresa desarrolla proyectos sociales, se preocupa por el medio ambiente e invierte esfuerzos contra la delincuencia y por mejorar la calidad del país, generará respeto hacia la marca, por lo que garantiza la fidelidad.
  • Sostenibilidad del negocio e potenciales inversiones: esto se refiere a que, si tu empresa es socialmente responsable, esto le brinda solidez y continuidad, lo que representa una oportunidad de inversiones potenciales tanto en tu negocio, como en el país.