Me encanta tener este espacio para compartir ideas y hacer aportes a la industria de la comunicación y relaciones públicas. Vengo acumulando experiencias desde hace más de 15 años, así que me voy a permitir ir tocando algunos temas importantes.

Desde hace varios años escucho con mayor frecuencia un comentario que me molesta mucho: “A los periodistas solo hay que darles comida y regalitos para que lleguen a los eventos”. Bien, vamos a abordar el tema, pero antes una importante aclaración: cada uno de los clientes de Doblevía PR comparten nuestra filosofía de respetar y valorar el trabajo de los periodistas y los medios que representan.

Como este es un espacio de colaboración y aporte, vamos a darle el “beneficio de la duda” a quienes se expresan de esta manera. Aunque en realidad creo que en muchos casos es por falta de experiencia, o desconocimiento.

Lo cierto es que, esto de poner comida y regalitos porque los periodistas van a llegar corriendo, además de ser muy ofensivo, es totalmente falso, por lo menos en el 95% de los casos. Me refiero con esto último a que toda industria tiene sus excepciones, claro que he visto personas que llegan a una conferencia de prensa solo para pasarla bien. Lo bueno es que son casos aislados.

Gracias a mis años en este negocio, tengo muchas experiencias por compartir sobre el tema, acá algunas: Recuerdo a una reportera de un periódico, dejar intacto su almuerzo en un evento porque estaba buscando una entrevista para su nota. Al final lo consiguió aunque no comió nada a pesar de nuestra insistencia, se fue con prisa diciendo: “en la oficina me como algo, no se preocupe”.

No olvido al camarógrafo que sostenía una pesada cámara con la cara pálida y sudor en la frente. “No se preocupe es el calor”, nos dijo. Semanas después nos contó que ese día estaba enfermo y tenía fiebre.

También está el fotógrafo que me encontré cerca del bulevar Cayalá, caminando y cargando su equipo (cámara, lentes, etc.), lo subí al carro y lo llevé conmigo hacia el evento. “Gracias, vengo caminando desde hace rato y esto pesa”, afirmó.  

Como éstas, en esta oficina hay muchas historias, y no digamos las que los mismos periodistas podrían compartirnos. Lo cierto es que el periodismo no es para cualquiera, se requiere de mucho coraje, dedicación y paciencia. Es una labor difícil y lamentablemente no siempre reconocida y respetada como se debería.

Termino con unos consejos. Por favor catedráticos universitarios de las carreras de comunicación y afines, hacer mucho énfasis en el tema, los estudiantes deben entender a profundidad el tema. Llevar a un periodista invitado a que les comparta sus experiencias es una buena práctica.

A las empresas y organizaciones, asegurarse que sus voceros y ejecutivos que tendrán contacto con los medios reciban el entrenamientos correspondiente, se conoce como media training o entrenamiento de voceros para aquellos que no nos gustan los anglicismos.

Por último, a las agencias de relaciones públicas y profesionales independientes que inician en este negocio, hablen con los periodistas, escuchen de primera mano sus opiniones y desarrollen sus procedimientos para facilitar el trabajo de los medios.

Y por favor, no manden invitaciones diciendo: “te daremos comida”, “habrán regalitos para quienes nos acompañen” o peor aún “tendremos rifas y sorpresas”, para un periodista esto resulta bastante ofensivo. No me crean a mí, pregúntenle a ellos.

Muchas gracias por su atención, espero que estas líneas le sean productivas a alguien.

Bievenidos a #DoblevíaPR, la #AgenciaDeLasGrandesMarcas

 

Alejandro Rosales Fagiani

Director General / Fundador