Te has preguntado alguna vez ¿por qué no has tomado la decisión de emprender?

Llevas muchísimo tiempo soñando con tu propia línea de ropa, tu propio salón de belleza, tu propia marca, pero hay algo que te está deteniendo, algo muy simple…EL MIEDO. Tienes miedo de fracasar, de perder tu dinero, de perder tu tiempo.

La decisión de iniciar siempre es la tarea más difícil, sino cualquiera lo haría, porque una vez se hace, mantenerlo resulta más fácil. OJO, el que tomes la decisión de emprender no significa que ya todo está resuelto, debes trabajar día a día para mantenerlo. Así, podrás ver reflejado tu éxito y te darás cuenta que tu sueño finalmente se está haciendo realidad.

A continuación te dejamos algunos consejos que te ayudarán a dejar atrás el miedo y emprender:

Elige algo que te guste y en lo que seas bueno

Es importante que pienses en ideas y negocios que sean de tu interés, ya que te hará sentir cómodo y así poco a poco irás perdiendo el miedo.

Sé siempre positivo

Cada día trabaja con motivación. Piensa en cosas positivas, en lo que podrás conseguir si cumples con tus objetivos: estabilidad económica, confianza en ti mismo, independencia laboral, ser reconocido por tus logros. Si haces esto, estarás trabajando en favor de tu negocio.

Toma en cuenta que la transición será lenta

Empieza despacio. No dejes tu trabajo, haz contactos y comenta sobre tu emprendimiento. Te recomendamos que empieces con trabajos pequeños que puedas sobrellevar con tu trabajo fijo.

Pide apoyo y rodéate de personas clave

Es muy útil que platiques con familiares y amigos cuando tus pensamientos no sean totalmente positivos, ellos te ayudarán a ver las cosas desde otra perspectiva y te brindarán el apoyo que necesitas en situaciones de estrés. Además, si quieres ser exitoso, rodéate de personas exitosas y que esperen que tú también lo seas.

“A palabras necias, oídos sordos”

No prestes demasiada importancia a las opiniones de los demás. Recuerda: si lo que estás haciendo te hace feliz, no tienes por qué agradar a los demás. Lo que más importa es que luches por tu idea.

No olvides la sensación de éxito

Finalmente, para que superes el miedo a fracasar, recuerda tus éxitos pasados. Seguramente te hicieron sentir bien y si sabes aprovecharlos, te harán sentir más confiado para enfrentar los nuevos retos.